Leyendas Rojinegras

Si bien Atlas es una institución rica en historia y con ídolos eternos en cada época, las nuevas generaciones pueden también contar las hazañas de sus propios héroes rojinegros, recordar los goles que nos hicieron vibrar en el mismo lugar de los hechos, la comunión entre el aficionado y sus guerreros que da sentido a nuestra pasión.

Daniel Osorno nació en 1979 en El Salto, Jalisco. Debutó con los Rojinegros en 1996 y poco a poco fue haciéndose un lugar en el equipo titular. Uno de los canteranos que más alegrías ha dado a la institución y a la Fiel con sus 75 goles que lo ponen sólo por debajo de Aceves y Cubero como los más grandes anotadores de Atlas.

Osorno gustaba de la gambeta y los disparos de media distancia. Contaba también con un talento natural para moverse sin balón y así crearse los espacios propicios para anotar. Participó en la Final del Verano 1999 donde ganó el respeto del gremio futbolístico y logró la oportunidad de ser considerado para la Selección Nacional.

Con el equipo mexicano disputó y fue campeón de la Copa Confederaciones de 1999, además de obtener un subcampeonato de la Copa América en 2001. Pero su mayor momento de gloria con la playera tricolor ocurrió en 2003 cuando marcó el gol con el que México derrotó a Brasil y se coronó campeón de la Copa Oro.

Jugó la mayor parte de su carrera en Atlas, desde su debut hasta el 2003, luego de 2004 a 2007 y de 2009 a 2011.

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