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Otro Rojinegro dijo adiós

02 de Mayo de 2018. 2:11 pm.

El pasado viernes 27 de abril, significó el último entrenamiento del capitán e ícono Rojinegro, Rafael Márquez en la Madriguera Rojinegra. Desafortunadamente, esta no fue la única despedida en nuestra institución, ya que después de 19 años de trabajo Salvador Magaña, masajista del plantel, vivió su último día laborando en Atlas FC.

Magaña inició su trayectoria en 1999 con La Academia del Fútbol Mexicano, tiempo después formó parte del Club Tijuana por un año y medio, y finalmente en 2011 regresó a los Zorros para finalizar su carrera dentro del balompié mexicano a los 61 años de edad.

“A mí me tocó iniciar con la categoría 83, con el “Negro” Medina, Juan de la Cruz y Mauricio Romero; y apoyaba con los 80-81 donde estaban Jesús Corona, y Gerardo Espinoza. De ahí el mayor orgullo que me queda es que me tocó ver a Andrés Guardado desde las infantiles hasta que llegó a Primera División, trabajé con él durante todo su proceso”.

“Después de tantos años de vivir para Atlas, es algo muy especial, muy bonito que no cualquiera lo tiene. Gracias a Dios empecé un ciclo en Atlas y lo pude cerrar aquí”.

“Muy contento, satisfecho. Yo cumplí con mi trabajo hasta hoy como se debe, creo que no hay una queja de lo que hice y eso me deja tranquilo”.

A lo largo de su estancia con los Rojinegros, “Maggie” vivió muchas experiencias, algunas buenas, otras malas, pero todas llevaban consigo un aprendizaje y reiteraban el trabajo en equipo y solidaridad dentro de la institución.

Una de estas experiencias ocurrió en agosto de 2013, cuando nuestro equipo sufrió un percance vial rumbo a Morelia, en el cual Salvador Magaña casi pierde la vida. Sin embargo, gracias al apoyo de todo el club, nuestro masajista pudo salir adelante para continuar dedicando su vida a La Furia.

“Aparentemente era el menos golpeado, pero estuve 7 días en terapia intensiva, después a los 12 días me dieron de alta y duré 3 meses para volver a trabajar. Gracias a Dios me ayudó mucha gente importante, y pues agradecerles a todos los que participaron en mi recuperación de ese accidente”.

“Estuve a punto de dar mi vida trabajando para Atlas, retirarme aquí significa todo para mí”.

Después de tantos momentos vividos, llegó el momento de despedirse, pero solo en el ámbito laboral ya que éste no es un adiós definitivo; a pesar de que extrañará su día a día y convivir con sus compañeros de trabajo, seguiremos viendo a Magaña en el Estadio Jalisco apoyando al equipo de sus amores y del que espera un campeonato pronto.

“El día a día, extrañar a los jugadores, me va costar mucho trabajo”.

“Todos los partidos ahí me tendrán como un atlista más en la tribuna, pero como aficionado de corazón”.

“En un futuro no muy lejano esperamos un campeonato, se está haciendo un cimiento bueno para ganarlo pronto”.

¡Gracias por tu entrega y dedicación a estos colores!

Comunicación Atlas FC

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