Historias de Academia: José Hernández

11 de Junio de 2019. 5:48 pm.

José Hernández se desempeña como arquero, puesto que ha defendido con el escudo Rojinegro en el pecho desde 2008. Once años más tarde, compartió detalles de su proceso en Fuerzas Básicas de Atlas FC.

“Empecé a los 11 años, en 2008. Llegué por medio de visorías, pasé por todos los filtros desde la inscripción en el Paradero y otros trámites que había que cumplir, hasta llegar a CECAF y ya quedarme”, recuerda.

José Santiago Hernández García nació en Día del Trabajo, un 1 de mayo de 1997, en Guadalajara, Jalisco. Mide 1.83 metros y pesa 75 kilogramos. Desde la etapa final del Clausura 2018 se hizo con el puesto titular del arco Rojinegro, y no lo ha soltado desde entonces, portando el 1 en el dorsal.

En su infancia, reconoce que “a esa edad no te cae tanto el veinte (de representar a Atlas). Uno tiene ganas de jugar, tiene cariño por un equipo: en mi caso, soy aficionado de Atlas desde chico, pero después te vas desenvolviendo y te das cuenta de lo que se trata, y ves una gran oportunidad en el club de tus amores”.

Uno de los momentos que más tiene grabado en la mente es “mi primera pretemporada, en 2015. Fue de repente: un día regresamos de vacaciones, estaba entrenando en CECAF, me hablaron y me dijeron que iba a ir a Manzanillo en aquella ocasión. Eso fue una alegría para mí y una oportunidad muy grande”. El grupo me recibió muy bien. Había jugadores de mucha jerarquía ahí: estaba (Felipe) Baloy, Álvaro ‘Tata’ González. Era un grupo muy fuerte, pero me sentí bien recibido y con una adaptación muy rápida”.

Al preguntarle sobre sus mejores amigos durante su formación, mencionó que “sería muy injusto nombrar a uno en especial, porque he tenido muchísimos: ha habido personas y amigos muy importantes para mí, que son una motivación más, una alegría más de venir a entrenar. Ahorita tengo una relación bárbara con Edyairth (Ortega) porque nos conocemos desde chicos, pero así como él ha habido muchos más”.

“Pertenecer a un club considerado escuela de arqueros es una motivación, pero por supuesto es una responsabilidad. Tienes nombres como Jesús Corona, Armando Navarrete, Miguel Fuentes… No es fácil, la gente siempre espera algo más de los porteros de Atlas. Creo que tanto yo, como mis compañeros que estamos trabajando aquí, tenemos la capacidad y las cualidades para cumplir las expectativas y superarlas. Es una responsabilidad, pero una alegría que se toma de esa manera”. Confiesa que desde pequeño ha buscado referentes en su posición, pero no se cierra a mirar en otros lugares del campo. “Uno de chiquito siempre admira a los porteros. Me tocaron Antonio Pérez, Navarrete, (Pedro) “Tabla” Hernández, todos esos personajes. Rafa Márquez es un emblema, es un símbolo del que trato de copiar sus actitudes y su profesionalismo dentro y fuera de la cancha”.

Finalmente, se sinceró al hablar de Atlas, el club de sus amores. “Mucha alegría. Es una pasión indescriptible jugar, escuchar a la Fiel, el apoyo de la gente, de tu familia, es una alegría inmensa. Para mí Atlas es eso: pasión y perseverancia”. Su meta es muy clara: “quiero poner al club donde en verdad se merece. Ayudar a crecer a todo el equipo y poner el nombre de Atlas muy en alto”.

Actualmente, nuestro canterano compite con la Selección Nacional Mexicana Sub-22 en el Torneo Maurice Revello en Toulon, Francia. De tres encuentros de fase de grupos disputados, ha colgado en cero en cada uno de ellos, colaborando para el pase a Semifinales del equipo nacional. En la pasada edición de ese mismo certamen, Pepe estuvo bajo el arco en todos los encuentros de México, a alcanzando la gran Final del torneo ante Inglaterra.

José Hernández ha portado el escudo de los Zorros por once años, y jugado en cada una de las categorías de la Furia. Cada que se planta debajo de los tres palos Rojinegros, es consciente del legado que tiene detrás, reforzado por su amor al equipo.

Comunicación Atlas FC

INSTAGRAM