Paciencia, apoyo y fe

28 de Febrero de 2020. 10:14 am.

El camino de un joven futbolista está plagado de muchas vivencias y situaciones, que el mismo jugador debe enfrentar en su crecimiento. Para ello, la familia es un pilar vital, como soporte e impulso en el día a día.

Jeremy Márquez debutó en el Máximo Circuito del fútbol mexicano el 11 de enero de 2020, arrancando como titular ante Cruz Azul en el Estadio Azteca. Aquel sábado fue el pináculo de años de sacrificios de la familia Márquez Castañeda, quienes compartieron esos pasajes a través su padre, José.

Oriundos de la Perla Tapatía, Don José y María, su esposa, formaron una familia conformada por 15 hijos, 8 varones y 7 mujeres, educados con mucho esfuerzo y trabajo, ligado a la industria del calzado. El penúltimo de ellos, Ángel Jeremy, creció en un seno inmerso en el fútbol, desde sus hermanos mayores, y también completamente Rojinegro.

“Desde chico le gustó. Era muy interactivo, inquieto y habilidoso para todo. Recuerdo que había un patín cuando tenía unos tres años, se subían los más grandes y se caían, pero él se subía y les ponía la muestra; era muy seguro”, contó su papá.

Sus inicios fueron también con nuestros colores, gracias a la cercanía de una escuela de Atlas con su casa. “Vivíamos en la colonia Lagos de Oriente y nos quedaba cerca el Parque de la Solidaridad, entonces lo metimos ahí cuando tenía unos ocho años. Poco después nos mudamos y lo cambiamos también de equipo, pero su pasión siempre fue Atlas, y regresamos al Parque cuando tenía 12 años. Al mes de que volvió, lo llamaron para probarse en CECAF y estuvo yendo hasta que se quedó, cuando le tocó jugar el Sub-13”. A partir de entonces, no se separaría más del equipo de sus amores.

El volante fue constante en su día a día en el Centro de Capacitación de Fútbol, en todo momento con el apoyo de su familia para trasladarse y cumplir con sus responsabilidades. “Siempre fue muy disciplinado, no le gustaba faltar, era muy puntual. Desde que empezó a entrenar en CECAF, nunca ha fallado a ningún entrenamiento, es un sacrificio que hemos hecho desde hace siete años”.

Así se desarrolló su crecimiento bajo la filosofía de La Academia del Fútbol Mexicano de forma ascendente, recorriendo todos los representativos profesionales de nuestras Fuerzas Básicas, dejando huella de su calidad hasta llegar a Sub-20, donde fue considerado por el Cuerpo Técnico del Primer Equipo, para realizar la pretemporada rumbo al Clausura 2020. Tres días antes, había disputado el partido de vuelta de la Semifinal Sub-20.

“Fue una sorpresa muy grande, él siempre llegó su proceso, pero teníamos fe porque él tiene algo especial, siempre me lo dijeron mis amigos. Nunca nos desesperamos, él es muy paciente y le llegó el momento de ir a la pretemporada, nos sentimos muy emocionados”, recordó Don José. Cerca de un mes, el dorsal 218 de La Furia trabajó junto al Primer Equipo, ganándose un puesto durante los encuentros amistosos.

Su recompensa llegaría en la Ciudad de México, ocupando un lugar junto a Lorenzo Reyes en el sector medio Rojinegro. En la semana previa, bajo la sospecha de que tendría actividad, toda la familia tomó rumbo hacia la capital. “También fue una gran sorpresa, primero unos decíamos ‘sí vamos’, y luego otros ‘mejor no’, pero al final todos nos organizamos, nos esforzamos, aunque no sabíamos si iba a jugar. Nos decidimos ir todos y nos encontramos con que iba a alinear, fue una emoción muy grande”.

La historia en el Azteca la conocemos todos: titular, excelente actuación y el tanto del empate momentáneo antes del medio tiempo. Desde la grada, su familia observaba con sentimientos a flor de piel cómo se desenvolvía el nacido en el 2000. Así describió su papá este momento. “Fue muy emocionante, después de que pasó todo, todavía no lo asimilaba. Yo decía ‘hasta que lo vea en la cancha, no lo voy a creer’, y así fue. Fue un sentimiento muy grande que no puedo explicar”.

En casa, Jeremy es un chico familiar e introvertido, respetando los valores que en su casa le fueron inculcados por sus familiares. “Es muy callado, no nos cuenta mucho (risas), nada más dice sí o no. Es muy seguro de sí mismo, nos dice que todo saldrá bien. Lo vemos contento, muy centrado”. La disciplina y compromiso que demuestra desde su etapa en Fuerzas Básicas le han permitido mantenerse constante en el equipo.

Antes de concluir con la charla, Don José lanzó un mensaje para los padres de familia de los chicos que sueñan con alcanzar el sueño que hoy día vive su hijo. “Que los apoyen, los orienten y que tengan paciencia. Los muchachos necesitan mucho apoyo en la edad que se encuentran. Con paciencia, todo es posible”.

Comunicación Atlas FC

MoPlay

VIDEOS RECIENTES

Ver más

AUDIOS

    Ver más

    INSTAGRAM