Historias de Academia: Aldo López

23 de Abril de 2020. 4:15 pm.

Los sueños se cumplen, si estás dispuesto a luchar por ellos. En el marco del último encuentro disputado por los Rojinegros, en el Estadio Nemesio Diez, y que favoreció a los nuestros por tres goles a dos, apareció un nuevo joven surgido de La Academia del Fútbol Mexicano. Esta es su historia.

“Empecé a jugar desde los cinco años, mis papás me metieron a una escuela de fútbol porque decían que siempre tenía el balón en las manos. Así comenzó todo, hasta los 13 cuando fui a un regional en Zacatecas, donde había visores de Atlas; me vieron jugar, me pidieron mis datos y me llamaron a las dos semanas para decirme si me podía presentar a hacer dos semanas de visorías en Guadalajara”, platica Aldo López, el más reciente rostro en estrenarse con el Primer Equipo Rojinegro, sobre cómo se dio su primer acercamiento con nuestra institución.

Aldo López Vargas es nativo de Chihuahua, Chihuahua, donde nació el 23 de mayo del 2000. Porta el 200 en la espalda, y se desempeña como mediocampista de contención. “Me fui con mi mamá, hice las pruebas, y me dijeron que regresara a Chihuahua y que me volverían a marcar. Una semana después, me pidieron que volviera para otras dos semanas de visorías; ya estando ahí me dijeron que me podía quedar con el equipo. Así empezó toda mi carrera desde la Sub-13, y de ahí hice todo el proceso de Fuerzas Básicas”.

Él es el menor de una familia de cinco: sus padres y dos hermanos mayores, quienes lo indujeron al deporte desde temprana edad en casa. “Gracias a ellos me gustó el fútbol, desde pequeño jugaba con ellos en el patio. Con uno jugué un equipo, nos tocó coincidir un tiempo, y desde ahí me empezó a jugar”.

Al enrolarse a nuestras filas, Aldo encontró en aquella categoría 2000 a chicos que recién volvían de llegar a la final del torneo Sub-13 de aquel año, y que hoy día siguen siendo compañeros, como Jairo Torres, Jeremy Márquez, Carlos Robles y Marco Ruiz. “Esa generación es muy buena, ya varios hemos llegado a Primera División, pero desde Sub-13 siempre hemos tenido relación, son jugadores muy buenos todos. Gracias a Dios, seguimos con el proceso de Fuerzas Básicas hasta nuestro objetivo y lo estamos logrando”.

Su llegada a CECAF está tatuada en la mente del chihuahuense, pues reconoce que es el momento que más lo marcó en su andar por Fuerzas Básicas. “Cuando llegué a Atlas, y me dijeron que me podía quedar, no me la podía creer. Estaba con mi mamá, me solté llorando porque sabía que iba a cumplir mi sueño de estar aquí, y de ahí hasta el día de mi debut”.

Con el paso del tiempo, nuestro mediocampista fue creciendo tanto en edad como en capacidad futbolística, progresando en las distintas categorías de los Rojinegros y encontrando regularidad en ellas, logrando coronarse en Sub-15 y Sub-20.

Su evolución llamó la atención del Cuerpo Técnico del Primer Equipo de cara al Apertura 2019 y, considerando la carga de partidos que presentaba el calendario en ese momento, fue considerado para el primer encuentro de Copa de la temporada. Así transcurrió esa semana en palabras del canterano Rojinegro. “Una semana antes habíamos jugado contra Morelia en Sub-20 de visita. Al terminar el partido, el Auxiliar me habló y me dijo que había una posibilidad de que jugara en Copa. Entonces, toda esa semana entrené con el equipo, pero no me decían nada más. Un día antes, entro en el equipo titular del interescuadras, y al final habló conmigo el entrenador y me dijo que iba a iniciar de lateral, que no me pusiera nervioso, que lo hiciera como lo venía haciendo”.

La emoción lo invadió y avisó a su familia, que finalmente pudo presenciarlo desde todos los ángulos posibles. “Rápidamente le hablé a mis papás para decirles que iba a cumplir un sueño más. Estaba llorando con ellos, y en eso se arrancaron para Guadalajara con mi hermano el mediano para estar en el partido; mi papá es reportero y estuvo en la cancha conmigo como fotógrafo”.

Aquel 30 de julio de 2019, López vivió todo tipo de emociones, iniciando en la zaga y firmando un gran encuentro. “Estaba muy emocionado desde la concentración, vivir algo así es otra cosa. Estás en el cuarto pensando cómo va a ser el partido, en qué va a pasar; ya cuando llegas al vestidor se siente otro ambiente. Salir al calentamiento y que te vean tus papás ahí es muy emocionante. Fue un partido muy agradable, muy bueno, personal y colectivamente”.

Esa fue la primera probadita que tuvo el juvenil sobre lo que es el roce del Máximo Circuito, por lo que se mantuvo constante en el día a día, trabajando arduamente y demostrando su calidad en cada partido con Sub-20. De nuevo, su desempeño le valió ser contemplado por Rafael Puente y su equipo de trabajo, de cara al Clásico Tapatío como posibilidad de relevo, aunque el momento cumbre llegó en la fecha 10 del Clausura 2020, ante Toluca.

El encuentro ante los Choriceros se llevó a cabo en el marco del inicio de las medidas precautorias por el contagio de coronavirus, así que se celebró a puerta cerrada. El marcador terminó por favorecer a los Zorros, y dejó los primeros minutos oficiales de Aldo en Liga MX. “Primero, se vivió un ambiente diferente por las circunstancias, pero a mí no me importó. Estaba concentrado en que podía entrar y se podía dar mi debut. Tenía en la mente que iba a entrar e iba a dar lo mejor de mí, que lo haría bien; hacen los primeros dos cambios, y al minuto 85 me pidieron que acelerara el calentamiento. Ya me habló el profe Rafa, me dijo que no me pusiera nervioso, que era un partido más, que lo disfrutara y que lo hiciera por mi familia. Gracias a Dios se dio mi debut y mi familia lo estaba viendo”.

El júbilo fue doble para el de 19 años: debut y triunfo, mismo que compartió con el resto del grupo. “Estábamos todos contentos porque nos merecíamos ese resultado, mis compañeros se acercaron y me felicitaron, me dijeron que de ahí para adelante porque viene lo más difícil; fue muy bonito todo”.

El de Chihuahua ya piensa en lo que viene, cuando regresa la actividad y pueda continuar demostrando los dotes dentro del terreno de juego. “Quiero seguir superándome, seguir trabajando día a día sin aflojar, porque quiero ganarme un puesto en Primera División, no quiero volver a bajar. Me gustaría en unos años ser un referente de Atlas y poder brincar a Europa y a Selección”.

A lo largo de estos siete años donde ha defendido nuestra camiseta, se ha rodeado de buenos colegas, pero especialmente para quien ha sido su compañero desde el inicio. “Hay muchos, el fútbol deja muy buenos amigos, pero en especial, Israel Reyes. Llegamos casi al mismo tiempo al club y siempre hemos estado juntos en Casa Club, en el mismo cuarto, y siempre hemos tenido la confianza para decirnos todo”.

Su vida no solo se reduce al fútbol, pues también procura hacer otras actividades en su cotidianidad. Así es como administra su tiempo en un día regular. “Estoy estudiando la carrera de mercadotecnia, voy dos días a la semana. El resto del tiempo me gusta pasar el tiempo con mis amigos, o voy al gimnasio por la tarde si no hago en Madriguera, o me pongo a estudiar”.

Finalmente, nuestro canterano compartió la gratitud que tiene hacia nuestra institución, con la que ha compartido una buena parte de su vida. “Para mí, Atlas es mucho. Me abrieron la puerta para estar en Fuerzas Básicas a los 13 años, pude cumplir mi sueño hace poco más de un mes, gracias al club. Atlas es mucha historia, la mejor Academia del Fútbol Mexicano y el mejor equipo. Le agradezco al club la oportunidad y no la desaprovecharé”.

Comunicación Atlas FC

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