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Atlas FC

Con La Fiel alentando, conquistamos el Estadio Banorte

August 24, 2026
Comunicación y Prensa Atlas FC

Si me preguntas cómo se vivió la visita al Estadio Banorte, te diría que fue una de esas noches que nos recuerdan por qué seguimos a Atlas FC a cualquier lugar. Desde antes del silbatazo inicial ya se sentía algo especial. Ahí estábamos, miles de Rojinegros lejos de casa, cantando como si estuviéramos en el Jalisco y haciéndole sentir al equipo que nunca juega solo.

Los Zorros arrancaron con Camilo Vargas; Rodrigo Schlegel, Manuel Capasso, Gaddi Aguirre, Duk y Milton Valenzuela; Édgar Zaldívar y Paulo Ramírez; Alfonso González, Luis Esteves y Florián Monzón. Y desde los primeros minutos vimos a una Academia con personalidad, convencida de lo que quería hacer y sin complejos ante el campeón del futbol mexicano.

Lo mejor fue que no salimos a esperar. Salimos a competir. Cada balón se disputó con intensidad, cada recuperación se celebró como un gol y poco a poco fuimos viendo cómo La Furia tomaba confianza. Mientras Cruz Azul intentaba hacerse del partido, nosotros respondíamos con orden, presión y mucha determinación para buscar el arco rival.

La recompensa llegó al minuto 30 y fue imposible no volvernos locos en la tribuna. Duk ganó profundidad por la derecha y metió un centro preciso al corazón del área. Ahí apareció Édgar Zaldívar para conectar de cabeza y mandar la pelota al fondo de las redes. El grito de gol se escuchó fuerte entre toda La Fiel que hizo el viaje a la Ciudad de México. Era el premio a un inicio que nos tenía orgullosos.

Después del gol, lejos de echarnos para atrás, seguimos insistiendo. Los Rojinegros mantuvieron la intensidad y continuaron generando peligro. El equipo transmitía confianza, se veía compacto y cada avance parecía acercarnos más al segundo tanto.

Ese segundo golpe llegó justo antes del descanso. Otra vez Duk apareció por la banda y envió un centro peligroso al área. Florián Monzón remató de primera, el portero alcanzó a lanzarse y sacó la pelota cuando parecía que ya había cruzado completamente la línea. Durante unos instantes hubo dudas, pero Monzón nunca dejó de seguir la jugada y fue por el rebote para empujar nuevamente el balón al fondo de la portería. Sin esperar revisiones ni dejar nada al azar, aseguró el gol y desató otra explosión rojinegra en las tribunas.

En la segunda mitad sabíamos que el campeón reaccionaría. Cruz Azul adelantó líneas y trató de encontrar espacios, pero la Academia mostró carácter para sostener la ventaja. Camilo Vargas transmitió tranquilidad, la zaga respondió cuando fue exigida y todo el equipo trabajó unido para mantener el control emocional de un partido que exigía máxima concentración.

Más allá de los tres puntos, la sensación que nos quedó fue la de estar viendo a un grupo cada vez más identificado con una idea clara. Después del trajín entre Leagues Cup y Liga MX, esta fue la primera semana completa de trabajo de Hernán Crespo con el plantel, y en la cancha ya comenzaron a notarse varios de los conceptos que busca desarrollar dentro de este proyecto deportivo.

Al final, cuando sonó el silbatazo, la celebración fue de todos. De los jugadores, del cuerpo técnico y de cada uno de los que hicimos el viaje para acompañar al equipo. Nos llevamos una victoria de enorme valor, alcanzamos el subliderato del Apertura 2026 y regresamos a casa con la misma sensación que compartimos cada vez que vemos competir así a Atlas FC: orgullo. Porque donde juegan los Zorros, ahí está La Fiel. Y en el Estadio Banorte volvimos a demostrarlo.